Tres características que distinguen el lenguaje de un niño con autismo
- Laura Redondo
- 11 may 2017
- 2 Min. de lectura

1. Lenguaje repetitivo o ecolalia
Los niños con un trastorno del espectro autista pueden decir cosas carentes de sentido o fuera de contexto porque, más que analizar el significado de las palabras, se centran en su sonoridad. Es por eso que suelen repetir continuamente una misma idea, palabra o sonido, sobre todo cuando están en un entorno en el que se sienten inseguros o cuando no se sienten cómodos con quienes les acompañan. Esto explica también por qué es habitual que utilicen frases hechas para iniciar una conversación o que repitan frases que han escuchado a personas cercanas o en la televisión en situaciones en las que no tienen lugar.
2. Patrón desigual del lenguaje
Los niños con autismo suelen mostrar un patrón lingüístico desigual que varía en función del contexto. Por ejemplo, suelen aprender con facilidad el vocabulario relacionado con un área determinada que sea interesante para ellos, como puede ser la aeronáutica o la pintura, pero les resulta más difícil apropiarse del vocabulario vinculado a otras esferas que no les motivan. Por eso, es habitual que muchos niños con autismo puedan expresarse con fluidez cuando se refieren a determinados temas pero en otras conversaciones apenas pueden coordinar las palabras para darle un sentido coherente a sus frases.
3. Lenguaje extraverbal pobre
Una de las características de los niños que padecen un trastorno del espectro autista es precisamente su falta de expresión. Muchos de estos pequeños suelen mantener una expresión neutra y les resulta muy difícil mostrar sus emociones a través de su rostro o sus expresiones extraverbales. De hecho, suelen evitar el contacto visual y en sus relaciones con los demás parecen indiferentes, distantes y desinteresados, aunque muchas veces no es así.
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